Ladridos, golpes de vecinos y otros ruidos. ¿Qué hacer si no puedes vivir en tu casa?

Todos los que hemos vivido, en alguna ocasión, una situación molesta por ruidos o vibraciones procedentes del entorno, nos hemos preguntado:

  • Estoy obligado a soportarlo?
  • Cómo puedo comprobar si esto es tolerable y si prosperaría una reclamación?

Sabemos que es algo muy usual en nuestro entorno y que tiene un componente jurídico importante, porque lo cierto es que:

  1. Nadie está obligado a soportar en la intimidad de su vivienda (tambien empresa, oficina ) determinados niveles de ruidos que son molestos.
  2. El ruido “molesto civilmente” supone una intromisión en nuestra intimidad y vulnera el precepto fundamental de inviolabilidad del domicilio, cuando se sufre en una vivienda.
  3. Se puede reclamar aunque el ruido no supere los límites administrativos siempre que se produzcan unas determinadas circunstancias.
  4. Se puede reclamar ante los Tribunales para  que cesen esas perturbaciones e intromisiones ilegítimas en tu propiedad y también  reclamar por los daños y perjuicios efectivamente causados en las personas, sus derechos y bienes e incluso por el daño moral producido.


Veamos:

En España, la Ley 37/2003 del Ruido  y el Real Decreto 1513/2005 que la desarrolla    y en la Comunidad Valenciana, la Ley de Protección contra la Contaminación Acústica tienen por objeto prevenir, vigilar y reducir  la contaminación acústica, con el fin de eliminar o minimizar los daños que de ésta pueden derivarse para la salud humana, los bienes o el medio ambiente y son aplicables a todos los emisores acústicos ya sean de titularidad pública o privada, incluso a las actividades domésticas o los comportamientos de los vecinos cuando la contaminación acústica que produzcan supere los límites tolerables de acuerdo con las ordenanzas municipales y los usos locales.

En la Comunidad Valenciana, la ley citada, en su Anexo II determina los niveles de recepción, externos e internos, máximos admisibles en función del uso dominante en la zona. Por ejemplo en zonas de uso residencial se admite un nivel externo (fuera de la edificación) de 55 decibelios de día y 45 decibelios de noche. Para el nivel de recepción interno en zona residencial se admite en estancias como el salón y dormitorios, de dia, 40 decibelios y de noche 30 decibelios.

Por la jurisprudencia se considera que la inmisión provocada por un nivel acústico evitable es una actuación  que incluso vulnera un derecho fundamental como es el relativo a la intimidad e inviolabilidad del domicilio. Éste debe quedar inmune a las invasiones y agresiones exteriores de otras personas, incluidas las que puedan realizarse sin penetración directa, por ejemplo, las que se producen por medio de aparatos mecánicos, electrónicos u otros análogos, y en definitiva por cualquier medio que provoque sonidos susceptibles de ser molestos, (los ladridos de un perro, o los ensayos de un cantante).

Pero esa protección no sólo se obtiene cuando los niveles de ruido superan los límites administrativos. Aún no superandolos, establece la jurisprudencia del Tribunal Supremo, que nadie está obligado a soportarlos  cuando los mismos sean molestos civilmente. Las circunstancias de horario, continuidad, uso anormal excesivo, intenso o abusivo determinarán si el ruido es molesto aun cuando no supere los decibelios establecidos administrativamente.

En Legal Consumers sabemos cómo hacer que ello termine, volver a tener esa paz en tu hogar, poder descansar tranquilamente y además, que te indemnicen por el daño causado a ti y a tu familia, así como a tu propiedad y/o negocio o  empresa.

En el camino ayudamos a nuestros clientes para que sepan acreditar todos los perjuicios que se les van ocasionando por los ruidos, vibraciones y la propia existencia y continuidad de las molestias : denuncias, reclamaciones y/o peticiones  ante los Ayuntamientos, la Comunidad de Propietarios, y al emisor de los mismos, etc,. Informes sobre las lesiones, secuelas, tratamientos, gastos concretos en los que se haya incurrido, tanto respecto de las personas como respecto de sus bienes o derechos.

Además de por estos conceptos también se puede solicitar ante los Tribunales, la indemnización por daño moral.

No esperes más, y ponle freno: Especialistas en la materia te aconsejaran cual será la mejor forma de buscar una solución a  tu problema. Además, la primera consulta será gratuita.

Si te interesa y quieres profundizar más en el asunto, te ofrecemos la posibilidad de acceder al Código del Ruido. editado y anunciado en la web del B.O.E en su última actualización revisada el 3 de agosto de 2018, y que contiene toda la normativa al respecto, para que la puedas descargar y consultar.

 

Este articulo es una colaboración entre Ismael Moreno Arce y Maria José Ponz Sebastiá

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